
Polígonos de Rubí y su corona industrial
Rubí no tiene un solo tipo de nave, y eso cambia por completo la manera de vaciar. No se parece en nada un taller de mecanizado de doscientos metros con máquina anclada y foso a un almacén de distribución con racking de seis alturas y muelle, ni una nave química con cubetos y suelo tratado a un local de servicio en planta baja. Tampoco se parecen los accesos, ni las horas a las que se puede cargar sin cerrar un vial, ni lo que el propietario va a mirar cuando entre a revisar.
Por eso preparamos una ficha propia para cada zona en la que trabajamos, con el tejido que predomina allí, el motivo de liberación más frecuente y lo que suele exigir la propiedad para dar por buena la devolución. Estas son las áreas donde intervenimos con más frecuencia; si tu nave está en otro punto de Rubí o del entorno, escríbenos igualmente:
Áreas industriales desde las que más nos llaman
Trabajamos en Can Jardí, La Llana y Can Vallhonrat en la mitad norte, en Rubí Sud y Molí de la Bastida hacia el eje de la B-30, en Cova Solera y Can Rosés en el linde con Sant Cugat, y en la corona industrial próxima de Castellbisbal. Cada área tiene su tejido y su tipo de devolución.
Rubí norte y eje de Terrassa
Can Jardí, La Llana, Can Vallhonrat
Rubí sur y eje de la B-30
Rubí Sud, Molí de la Bastida
Rubí este y linde con Sant Cugat
Cova Solera, Can Rosés
Corona industrial próxima
Castellbisbal y su entorno de la A-2
En qué clase de inmueble entramos
Vaciamos naves de producción, almacenes logísticos con racking y muelle, talleres mecánicos y de chapa, y locales, oficinas y vestuarios montados dentro de nave. La escala cambia los medios y el calendario; la lectura previa del contrato se hace igual en trescientos metros que en cinco mil.
Producción
Naves de mecanizado, inyección y montaje
Logística
Almacenes con racking, muelles y paletería
Taller
Talleres mecánicos, chapa y mantenimiento
Servicio
Locales, oficinas dentro de nave y vestuarios
Naves de producción, talleres, almacenes de distribución y locales
Estés en el polígono que estés, el procedimiento es el mismo: leer el contrato, inventariar con destino, ofertar contra alcance, desmontar por fases, reponer solera y taladros, documentar cada salida y firmar el acta. Lo que cambia es la nave y lo que hay anclado dentro.
Conocer el polígono ahorra días de obra
Un vial estrecho con actividad continua alrededor y una plataforma de muelles corridos no admiten la misma organización, ni el mismo número de vehículos, ni las mismas horas de carga. Conocer eso ahorra jornadas y evita casi todos los roces con las empresas vecinas. Si tu área no está en la lista, pregúntanos igualmente.
El alcance sale del contrato
Valorar contra la cláusula de devolución evita retirar de más, retirar de menos y discutir después sobre quién repara qué.
Anclajes y solera resueltos
Cortamos y saneamos pernos, retiramos bancadas, tapamos fosos y reparamos el pavimento. Es lo primero que se revisa y casi nadie lo cubre.
Racking valorado con criterio
Revisamos puntales, largueros y placas para decidir qué se revende y qué se corta. El resultado se ve restado en la oferta.
Trazabilidad en papel
Cada salida de residuo va con su identificación y su justificante, y todo se entrega junto al final. La responsabilidad se demuestra, no se promete.
Peligrosos fuera del alcance
Amianto, aceites, disolventes, envases contaminados y gases se identifican y se derivan a empresa acreditada. Nunca improvisamos con ellos.
Cierre que se puede archivar
Acta firmada, fotografías por zonas y documentación completa, para propietario, administración de fincas o administrador concursal.
Preguntas habituales
¿El racking y la maquinaria descuentan del precio?
Pueden hacerlo, y lo verás restado en la oferta antes de firmar. Un rack completo, con puntales rectos, largueros sin deformación y placas en buen estado, tiene mercado de segunda mano y se valora como tal; si está golpeado por transpaletas o con puntales reparados, se corta y se pesa como material férrico. Con la maquinaria pasa lo mismo: una máquina con demanda vale bastante más desmontada con cuidado que troceada. Lo que no hacemos es prometer un descuento antes de haberlo visto.
Estoy en concurso de acreedores. ¿Podéis trabajar así?
Sí, y de hecho es un encargo habitual. El administrador concursal necesita que el inventario esté firmado, que las salidas estén justificadas y que exista trazabilidad de lo que se vende, se achatarra o se destruye, todo con fechas encajadas en los plazos del procedimiento. Trabajamos con esa lógica documental: inventario previo, autorización expresa de lo que se retira, justificantes por cada salida y acta final. Sin ese orden, el vaciado de una nave en concurso genera más problemas de los que resuelve.
Hay fibrocemento en la cubierta, ¿lo retiráis vosotros?
No, y preferimos decirlo claro. La retirada de material con amianto exige empresa inscrita en el registro correspondiente, plan de trabajo aprobado y personal con vigilancia específica. Nosotros lo identificamos durante la visita, lo dejamos expresamente fuera de nuestro alcance y te derivamos a una empresa acreditada para que lo planifique en paralelo. Lo mismo hacemos con aceites y taladrinas, disolventes, envases contaminados y gases de equipos de frío. Fingir que se puede sacar todo con la misma cuadrilla es la manera más rápida de crearte un problema.
Estés en Can Jardí o en Rubí Sud, vamos a verlo
936 940 451Polígonos de Rubí y entorno donde vaciamos naves, talleres y locales
Cada área industrial tiene su tipo de nave, su motivo de liberación más habitual y sus condiciones de acceso. Entra en la tuya para ver cómo trabajamos allí:
